DEFICIENCIA DE VITAMINA D

Cada vez es más común tener carencia de vitamina D; algo que hace años no pasaba, al menos en nuestro país, ya que tenemos una gran cantidad de días soleados y esta vitamina se absorbe con el sol. Pero dado al estilo de vida, especialmente en las ciudades, que llevamos actualmente, el tener un nivel bajo de esta vitamina se está convirtiendo en algo cada vez mas usual.

Pero: que implica una deficiencia de esta vitamina?

Un amplio estudio publicado en el British Medical Journal indicaba que unas tasas bajas de vitamina D están ligadas a un aumento de la mortalidad del 57 %  (sumadas todas las causas).

Según un estudio elaborado por tres especialistas en la vitamina D (WB Grant, CF Garland y MF Holick), tan sólo en Gran Bretaña habría 22.000 fallecimientos menos por cáncer todos los años, si la población tuviera una mejor tasa de vitamina D.

Aunque es un problema más grave en los países más fríos y oscuros, en España, pese a tener un clima en principio propicio para que nuestro organismo pueda producir una adecuada síntesis de vitamina D por exposición solar, el déficit de vitamina D entra dentro de lo alarmante. Evidentemente, se produce una importante variación en el nivel de vitamina D entre los meses de poco sol y los de mucho sol, pero en estos segundos no llega a normalizarse el nivel de vitamina D después de los primeros.

¿Cúales son los beneficios de tener unos buenos niveles de vitamina D?

Si pasa del estado de carencia (menos de 10 ng de vitamina D por mL de sangre) al estado óptimo (entre 50 y 75 ng/mL), obtendrá los efectos siguientes:

  • un descenso del 50 % en el riesgo de padecer un infarto.
  • un descenso del 80 % en el riesgo de tener esclerosis múltiple.
  • un descenso del 83 % en el riesgo de contraer una gripe.
  • un descenso del 50 % en el riesgo de padecer fracturas y osteoporosis.
  • un descenso del 71 % en el riesgo de tener diabetes tipo 1.
  • un descenso del 83 % en el riesgo de sufrir cáncer de mama.
  • un descenso del 80 % en el riesgo de cáncer de colon.
  • un descenso del 50 % en el riesgo de leucemia.
  • un descenso de entre el 65 y el 75 % en el riesgo de cáncer de páncreas, de vejiga y de riñón.
  • un descenso del 63 % en el riesgo de padecer asma.

¿Cómo podemos tener unos niveles adecuados de vitamina D?

La vitamina D es rara en la alimentación (pescados azules, huevos,….principalmente alimentos grasos) ; el principal aporte procede en principio de la piel, que la fabrica bajo el efecto de los rayos solares UVB, pero para ello hay que exponerse lo suficiente al sol todos los días.

Por desgracia, hoy en día la mayor parte de los occidentales pasa la mayoría del tiempo en casa, en la oficina, en el coche, en centros comerciales…

El resultado es un gran déficit, que tan sólo se puede compensar tomando a diario un complemento de vitamina D, en forma de aceite o de comprimidos.

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