Los rayos UVA , las cremas solares y la vitamina D

Estas son algunas cuestiones que conviene saber sobre los rayos ultravioleta y las cremas solares:

  • Los rayos ultravioleta son los rayos UVB y UVA. Ambos son susceptibles de provocar daños cuando se reciben en exceso
  • Los rayos UVB son los que necesitamos para sintetizar vitamina D y son los responsables de que la piel se enrojezca (y nos avise así de que es hora de dejar de tomar el sol)
  • Las cremas solares inhiben los rayos UVB con filtros solares por lo que, con crema solar, no podemos obtener vitamina D
  • Antiguamente, las cremas solares solo protegían de los rayos UVB porque se creía que eran los que provocaban los daños, pero ahora parece ser que son ambos.
  • Cuando nos ponemos una crema con filtro UVB, la piel no se enrojece y con ello podemos pasar horas y horas al sol sin enterarnos, recibiendo rayos UVA a tutiplen…
  • Ahora las autoridades sanitarias aconsejan usar cremas de doble filtro (UVB y UVA), con doble ración de ingredientes químicos que, paradójicamente, solo son seguros cuando no se toma el sol.

Escuchamos hasta la saciedad que tomar el sol produce cáncer, pero lo que no escuchamos con tanta frecuencia son las numerosísimas referencias, estudios y publicaciones que demuestran todo lo contrario:

  • La vitamina D es una reconocida anticancerígena (la deficiencia de vitamina D es un factor de cáncer)
  • La vitamina D es inmunomoduladora. Modula la inmunidad «exacerbada» en numerosas enfermedades auto-inmunes (esclerosis en placa, diabetes de tipo 1…). Estimula las defensas inmunitarias frente a diferentes infecciones.
  • Hay estudios que avalan que el consumo de 2.000 unidades internacionales (UI) de vitamina D y baños de sol de entre 10 y 15 minutos, si el tiempo lo permite, podrían evitar hasta la mitad de los casos de cáncer de mama y las dos terceras partes del cáncer colorrectal  (1.760 registros de participantes)
  • El melanoma es más frecuente en personas que trabajan en interiores que en personas que trabajan al sol, al aire libre.
  • El melanoma se da con mayor frecuencia en lugares del cuerpo nunca expuestos al sol (zonas genitales, plantas de los pies, etc).
  • El melanoma es más frecuente en países con menos radiación solar y se da más en los países de piel clara (que suelen usar cremas) que en los países de piel oscura.

Evidentemente, todos estos argumentos no deben ser utilizados para tomar el sol como lagartos horas y horas sin ninguna precaución. Hay que tomarlo con sentido común

El sol es una fuente de curación y la exposición regular y moderada a los rayos solares (helioterapia) es uno de los tratamientos de salud integral más utilizados en la historia de la humanidad. Pero estas costumbres absurdas de pegarse el día entero en la playa o la piscina, al sol, sin ningún control, con la piel abrasada y sin conocimiento… eso, obviamente, no es recomendable ni saludable en ningún sentido.

Existen planteamientos razonables:

  • Tomar el sol de forma regular y breve
  • Tomar el sol en la mañana o el atardecer
  • Ponerse ropa para cubrir la piel si se enrojece
  • Ponerse a la sombra
  • Y la más drástica de todas en casos extremos: no tomar el sol directamente! De hecho, aunque estemos a la sombra, sin recibir directamente los rayos solares, también podemos beneficiarnos de las muchas bendiciones del astro rey.

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