Depura tu Hígado en Primavera: te explico una técnica sencilla para hacerlo

Un factor positivo para el hígado es atender sus necesidades depurativas. Especialmente en primavera, época clave para este órgano, según los postulados de la antigua Medicina China y de la simple observación de los cambios que todos sufrimos en dicho período. Transcurrido el invierno, el hígado intenta desembarazarse de todos los excesos acumulados en la época de los alimentos densos y calóricos. Por ello la necesidad de estar atento y facilitar los mecanismos de evacuación.

Desde la óptica de la Medicina Ortomolecular es impensable tratar cualquier alteración o disfunción sin antes pasar por una desintoxicación hepática. Es la piedra angular de cualquier tratamiento del que se pretenda salir exitoso.

Además (y sin entrar en patologías específicas), teniendo en cuenta las actividades en las que está involucrado el hígado muchas actuaciones a nivel digestivo, pancreático, intestinal, renal, etc, pasan por una terapia normalizadora de la función hepática.

Vamos a recordar las funciones básicas de este órgano:

1) Actividad circulatoria. Se encarga de filtrar la sangre procedente del intestino depurándola.

2) Actividad secretora y excretora. Se encarga de producir bilis, sustancia encargada de:

-Facilitar la digestión de las grasas en el intestino.

-Permitir la absorción de vitaminas liposolubles.

-Metabolizar el colesterol y la bilirrubina.

3) Actividad metabólica. Participa en la metabolización de los carbohidratos, proteínas, lípidos, minerales y vitaminas. De hecho, el hígado es el encargado de convertir los carbohidratos y proteínas en grasas.

4) Actividad protectora y detoxificadora. En el hígado existen unas células conocidas que tienen la función de fagocitar (ingerir y digerir) parásitos, virus, bacterias y macromoléculas por lo que constituyen una barrera para las toxinas y microorganismos procedentes del intestino. Además juegan un papel fundamental en la formación de antígenos durante los procesos de inflamación e infección.

5) Actividad hematológica. Durante parte de la vida embrionaria (y en algunos estados patológicos en el adulto) se forma sangre en el hígado.

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Por todo ello, es lógico comprender que con un hígado en mal estado es imposible encontrarse bien. Por eso es necesario ayudarle de vez en cuando con una cura de desintoxicación. Te explico una técnica sencilla que permite remover y expulsar los residuos grasos: consiste en ingerir durante 15 días dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra en ayunas (una sola cucharada en casos de cálculos vesiculares), agregando unas gotas de zumo de limón natural. También se puede hacer tomando en ayunas durante al menos 15 días un vaso de agua templada con limón. A este vaso de agua se le puede agregar 1 o 2 cucharadas de lecitina de soja, que actúa como disolvente de grasas y toxinas del hígado.

Suplementos recomendados:

  • Ácido alfa lipoico: este antioxidante protege al hígado del daño debido a las toxinas.
  • N-Acetil l-cisteina: forma potente del aminoácido L-cisteína, aumenta la producción de Glutatión, que es un compuesto antioxidante y desintoxicante.
  • Cardo mariano: se ha comprobado que la Silimarina, el principio activo de esta hierba, previene la toxicidad y estimula la función hepática. La ingesta de Silimarina produce un incremento sustancial en los niveles de Glutation en el hígado.
  • Diente de león: la raíz de Diente de león favorece la función hepática.

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