Déficit DAO o intolerancia a la histamina

¿Qué es?

El Déficit de DAO es una alteración en el metabolismo de la histamina alimentaria, que ocurre porque falta la enzima DiAminoOxidasa (DAO). Es decir, cuando por algún motivo existe una deficiencia considerable en la actividad funcional de la enzima más importante en la metabolización de la histamina. Al existir una desproporción entre la histamina ingerida o liberada por las células que la almacenan en el organismo, y la capacidad de metabolizarla, se produce la acumulación de histamina en plasma y la aparición de los efectos adversos (uno de los más conocidos es la Migraña).

La causa principal de la disfunción enzimática tiene un origen genético. Algunas personas tienen o producen poca diamina Oxidasa, de ahí que hasta hace poco se decía que la migraña era hereditaria, cuando en realidad lo hereditario es el déficit de DAO. Además, hay otros factores que facilitan la disminución de la enzima: los medicamentos y algunas enfermedades inflamatorias intestinales.

Síntomas principales:

Al producirse una acumulación de histamina pueden alterarse muchos sistemas del organismo, aunque no tienen porqué aparecer síntomas en todos ellos. Los más típicos son:

Sistema Nervioso: migraña, cefaleas, dolor de cabeza y/o mareos.

Sistema Digestivo: colon irritable (diarrea, estreñimiento), enfermedad de Crohn, dolor de estómago, náuseas y/o vómitos.

Sistema Cardiovascular: hipotensión, hipertensión y/o arritmias.

Sistema Epitelial: urticaria, edemas, piel atópica, eccemas y/o picores.

Sistema Respiratorio: congestión nasal, rinitis, asma y/o estornudos.

Sistema Muscular: dolores musculares, fibromialgia y/o fatiga.

Sistema Óseo: dolores osteopáticos.

¿Cuáles son los principales alimentos que debo evitar consumir?

Principalmente debes evitar el consumo de embutidos, quesos curados y bebidas alcohólicas, así como reducir el consumo de frutas cítricas, chocolate y todo tipo de alimentos procesados

Alimentos que conviene evitar

  • Como la histamina está presente, en una u otra medida, en la mayoría de los alimentos, resulta inviable plantear una dieta de exclusión puesto que ello supondría eliminar de la dieta cotidiana muchísimos alimentos y por tanto muchos nutrientes esenciales.
  • Sin embargo resulta útil conocer ciertas pautas y dado que los síntomas aparecen por acumulación, conviene especialmente evitar aquellos alimentos que siendo histamínicos se consumen de manera recurrente:
  • Alimentos procesados como los embutidos, leche y derivados lácteos, productos fermentados de la soja, bollería industrial, alimentos precocinados y vegetales fermentados.
  • Alimentos con cantidades suficientes de otras aminas que compiten con la histamina en su vía metabólica como los cítricos.
  • Bebidas alcohólicas, pues el alcohol es un inhibidor de la enzima DAO y además las bebidas alcohólicas contienen un elevado contenido de histamina.

Alimentos que conviene reducir

  • Alimentos liberadores de histamina endógena como el marisco, la clara de huevo, el tomate en conserva, la papaya, los frutos secos, el chocolate y el vinagre.
  • Algunos aditivos favorecen la acumulación de histamina como el glutamato monosódico (muy frecuente en la comida china), la tartrazina, los sulfitos o benzoatos.

¿Cómo se trata el déficit DAO en la consulta?

Una vez diagnosticado el déficit enzimático mediante una analítica de sangre especial, empezamos el tratamiento con una dieta baja en histamina y en otras aminas que también favorecen su acumulación. En la primera visita casi siempre recomendamos empezar una dieta de primera fase, es decir, una dieta más estricta.

Suplementación: perlas de omega 3 por la dificultad de encontrar alimentos pobres en histamina y ricos en este ácido graso. Así como también comprimidos de enzima DAO antes de todas las comidas. La mejora del paciente avanza mucho más rápido uniendo dieta y suplementación. En algunos casos también es recomendable suplementar con vitaminas B, C, Magnesio o Zinc. Dependiendo del caso concreto y de los síntomas, se valorarán qué suplementos pueden ser necesarios para cada persona.

A medida que pasan las semanas el paciente suele notar cambios, mejoras y volvemos a vernos. Cuando pasamos a la segunda fase es muy buena señal, significa que la acumulación de histamina va disminuyendo y podemos empezar a ampliar la dieta.

Cuando finalmente se llega a la tercera y última fase, la dieta es un poco más libre y es el propio paciente quien controla la cantidad y frecuencia de consumo de aquellos alimentos más histamínicos.

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