Consejos para no caer enfermo esta Navidad ni este Invierno

Aunque ya llevamos unas semanas de frío, oficialmente el invierno acaba de llegar, y tenemos tres meses de frío por delante. Si no quieres pasarte días metido en la cama, y menos en plenas navidades, debes protegerse contra las infecciones invernales (resfriados, bronquitis, otitis…).

Y para ello te doy unos cuantos consejos tan sencillos como útiles que podrás poner en práctica desde hoy mismo:

  1. Lávate las manos con frecuencia 

Las mejoras en cuanto a la higiene, especialmente la aparición del agua corriente, han jugado un papel más importante en la erradicación de las enfermedades infecciosas desde el siglo XIX que todas las vacunas y antibióticos juntos.

Sólo el lavado de manos ya marcó una diferencia enorme. Y es que, de hecho, la mayoría de las veces los virus llegan a nosotros a través de las manos. No pueden atravesar la piel, pero terminan dentro del organismo al tocarse con las manos los ojos, la nariz, las orejas o mucosas permeables (que dejan pasar los virus), que sirven de puerta de entrada a las enfermedades.

  1. Evita en lo posible las multitudes en espacios cerrados

Los trenes, autobuses y aviones atestados, los lugares públicos con demasiada aglomeración de gente y, en definitiva, las grandes multitudes (por ejemplo, los centros comerciales los días de Navidad) son un verdadero paraíso para los microbios, el escenario perfecto para su propagación.

Trata de evitarlos en la medida de lo posible, aunque evidentemente esto no siempre es sencillo ni posible.

  1. Toma algún complemento alimenticio

Aumenta tus aportes diarios de vitaminas, especialmente de vitamina C y de otros nutrientes como el selenio o el zinc, y toma un probiótico, especialmente si has tomado o estás tomando antibióticos.

Trata de hacerlo siempre a través de la alimentación, pero siempre viene bien suplementarlo con un complemento nutricional, sobre todo en el caso de ciertas vitaminas en las que suele presentarse sistemáticamente déficit:

  • Vitamina C: son especialmente ricos los cítricos, los pimientos, los tomates, el aguacate, el brócoli y el kiwi. Yo tomaría un suplemento de 500 o 1000 mg al día en estas fechas, y muy especialmente si eres fumador.
  • Vitamina D: encontrarás vitamina D alimentaria en los huevos (aunque en poca cantidad), el hígado y el pescado graso, como por ejemplo el atún o el salmón. No obstante, esta vitamina sólo se obtiene en gran cantidad exponiendo la piel al sol (aunque las cremas de protección impiden su correcta síntesis) o a través de un complemento nutricional. Una buena dosis podría ser de 1500 UI al día durante los meses fríos en los que no vaya a recibir exposición solar.
  • Vitamina E: las mejores fuentes son las nueces, las semillas y sus aceites en crudo, las espinacas y la yema de huevo. Debes consumir unos 50 mg al día, dando prioridad a su consumo a través de los alimentos. Si para complementar la cantidad adecuada recurres a complementos nutricionales, opta por aquellos que utilizan vitamina E de origen natural en la forma d-alfa-tocoferol, ya que tienen mejor actividad y biodisponibilidad.
  • Selenio: las mejores fuentes de este mineral son las nueces de Brasil, el atún, el ave de corral, el ajo, el marisco, los huevos y el brócoli. Toma unos 55 mcg al día.
  • Zinc: es un oligoelemento esencial para el sistema inmunitario. Por el mismo motivo deben consumirse al menos dos veces a la semana marisco y pescado. Más o menos deben consumirse unos 55 mcg al día.
  • Probióticos: son microorganismos vivos que, ingeridos en cantidades suficientes (entre 1×108 y 1×109 ), alteran la microflora intestinal (por implantación o colonización) del huésped y ejercen efectos beneficiosos sobre él

            6. Come equilibrado

Esfuérzate por respetar estos consejos nutricionales básicos:

  • Las verduras, tanto verdes como de colores y cocinadas al vapor suave, deben ser la base de tu alimentación. Acompáñalas de frutas, nueces, legumbres, huevos, pescado y carne sin excesos.

  • Consume pequeños pescados grasos de mares fríos (sardinas, caballas, arenques, anchoas…) al menos tres veces por semana.

  • Apuesta por los productos fermentados, como el chucrut o los pepinillos.

  • Utiliza aceites vírgenes crudos, dando preferencia al aceite de oliva, de coco y de lino para los aliños y eliminando los aceites industriales (maíz, girasol, germen de trigo, soja…).

  • Evita los azúcares y las frituras y reduce al máximo la sal y las harinas blancas (pan, pasta, arroz, …): sustitúyelos por integrales.

           7. Bebe té verde e infusiones… ¡con especias!

No hay nada más reconfortante y saludable cuando hace frío, así que te recomiendo que bebas té verde e infusiones y les añadas especias como jengibre, canela, cardamomo…

Además de deliciosas, estas infusiones te aportarán protección extra gracias a los compuestos antiinfecciosos que contienen.

Siguiendo estos consejos evitarás caer enfermo en invierno… ¡y disfrutarás de la Navidad con los tuyos más que nunca!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.